El Cristianismo Visigodo del 467 al 711
Esta
etapa la consideramos como una “gran etapa “ de la Historia de España. Los
Visigodos trasladan la capital del reino
de Tolosa en Francia ( 409 al 507) a Toledo en Hispania el 567. Esta nueva
situación provocará una mayor influencia en todas las regiones hispanas y un
abandono paulatino de la Galia
que quedará en manos de los Francos.
A
finales del siglo VI llegan a España las grandes epidemias, que diezman la
población. La peste bubónica en el 542, el 588, y entre el 687 y el 702. Muy
posiblemente hacia el año 700 la población alcanzase sus niveles más bajos
desde el fin del Imperio romano. La población en el siglo VI en Hispania era de
4.000.000 de habitantes aproximadamente. En
siglo V, a razón de las invasiones y asesinatos había descendido de
6.000.000 del siglo IV a 2.000.000 en el siglo V. La Baetica , curiosamente, se
mantenía con una población de 1.000.000
habitantes y contenía el 25% de la población de la península. Sevilla tendría
una población que no llegaba a las 200.000 personas en la provincia y Sevilla no llega a los 10.000 habitantes.
Durante
estos siglos tenemos presente, en primer lugar la guerra entre los mismos Godos
(Vándalos, Suevos, Alanos y Visigodos), en segundo lugar la guerra entre los
hispanos y los godos y en tercer lugar la guerra de estos con los bizantinos.
Fueron siglos de “Gotización”, en valores, en estructuras de poder, en economía
muy empobrecida y territorialmente limitada. Por contra el imperio romano era
una economía monetaria, universalidad y
más globalizada.
En
Hispania y parte del reino godo de la
Galia existían antes del 711 más de cien obispados (110) una
ratio de 40.000 habitantes por diócesis. Andalucía 21 diócesis con una ratio de 47.000 habitantes
por diócesis y en Sevilla provincia con 4 diócesis nos sale un ratio de 50.000 habitantes por
diócesis. Durante estos siglo del V al VII tenemos en Andalucía el nacimiento
de diócesis como la de de Elepta (Niebla) en el 466, Asidonia (Jerez) en el
610, Jaén (Jaen) en el 650 y Baeza (Jaen) en el 675.
Llama la
atención, a nivel cultural, que casi un 30% de la población visigoda era
letrada, la recopilación de textos sinodales, así como la estructuración legal
de entre iguales, por ejemplo los documentos sobre la sucesión real, incluso un
regalo para occidente la elaboración de un
tratado de pedagogía humanista llamada
“Institutionum disciplinae” son indicativos de era una cultura potente y
rica.
Contaba con
las escuelas parroquiales, escuelas episcopales y escuelas monásticas. Una de las
más famosas escuelas episcopales es la de Sevilla. Sólo se conoce una escuela
civil, la de Toledo llamada escuela del “palatium” para la educación de los
nobles. Total que el único sistema educativo existente estaba en manos de la Iglesia católica, sin
olvidarnos de la educación judía que cuidaba de sus correligionarios, casi
100.000 personas, también muy potente
por sus rabinos y escribas.
Las
escuelas episcopales aparecen documentadas en el 527 en el II Concilio de
Toledo y donde recibían formación los seminaristas. Los futuros sacerdotes,
también participaban de estos valores sociales y tenían que ser “litterati” (saber leer y
escribir”) ya que había un libro el “libellus officialis” que debían hacer uso
para administrar los sacramentos y celebrar otros ritos. En el VIII Concilio de
Toledo en el 653 precisa los conocimientos que debería tener un presbítero:
saber de memoria el salterio, los cánticos, los himnos y el ritual. Aunque,
curiosamente, la mayor parte de los Obispos salieron de las escuelas
monásticas.
Gregorio
Magno, papa, en su “regla pastoral” (que por cierto, era amigo de San Leandro
al que conoció en la
Corte Bizantina ) pide que se eduquen a los futuros
presbíteros; aunque como dato anecdótico el Obispo Liciano de Cartagena se
quejaba del bajo nivel que teníamos en Hispania, lo suficiente para que los
curas llevaran parroquias pero insuficiente según la regla de Papa.
Resumiendo
en el 711, había una población de cuatro millones de personas, con 100
obispados, 30 monasterios, Bibliotecas famosas como la se Sevilla (San
Isidoro), la Toledo
(San Julián) o la de Zaragoza (San Braulio). Una Hispania, que unificada por
Toledo elegían al rey entre los Nobles, los Obispos y Juristas, con una
economía territorialmente limitada y con una Cultura heredera de Roma y del
Cristianismo-judaísmo y de los Godos y con conflictos fanático religioso con la
comunidad judía..
El
711 consiguieron los Islámicos entrar en
la península, gracias a la luchas internas del poder Hispano, debilidad militar
y falsas creencias de que venían, ayudaban y se marchaban. Pero la historia dio
un vuelco inesperado. La providencia quería otra cosa.
Francisco José Blanc Castán
Pbr
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